24 de septiembre de 2026 · 7 min de lectura
Qué quitar de una foto antes de publicarla en abierto
Antes de subir una foto, revisa los datos de ubicación, logos del colegio, documentos, caras y reflejos. Una lista práctica para padres y vendedores.
La mayoría de las fotos de las que la gente se arrepiente no eran fotos arriesgadas. Eran fotos normales con algo en una esquina: un cartel de calle, un jersey del colegio, la etiqueta de un paquete, un reflejo. Nada de esto va de ser paranoico ni de no publicar nunca nada. Es una revisión de noventa segundos que puedes hacer antes de que una foto se haga pública, más o menos en el orden que importa.
1. Datos ocultos en el archivo
Las fotos llevan metadatos EXIF: fecha y hora, modelo de cámara o móvil, ajustes y, muy a menudo, las coordenadas GPS exactas. Una foto de vacaciones suelta es inofensiva. Una serie de fotos hechas en casa durante meses dibuja en silencio dónde vives y cuándo estás.
- Las grandes redes sociales suelen eliminar el EXIF al subir. Pero no son todo internet.
- Los archivos enviados por correo, por WhatsApp como documento, por AirDrop, en enlaces de la nube, en foros, en chats de marketplaces o en tu propia web suelen conservarlo intacto.
- Puedes comprobar tú mismo lo que lleva un archivo: en Mac, ábrelo en Vista Previa y mira el inspector; en Windows, clic derecho → Propiedades → Detalles; en el móvil, la app Fotos muestra un mapa si el archivo lleva coordenadas.
- La solución fiable es eliminar los datos antes de que el archivo salga de tu dispositivo, en lugar de confiar en que cada plataforma lo haga.
Quita el GPS, las fechas y los datos del dispositivo: en tu navegador, sin subir nada.
Abrir el Limpiador de MetadatosYa que estás, desactiva la ubicación de la app de cámara si no la necesitas. iPhone: Ajustes → Privacidad y seguridad → Localización → Cámara → Nunca. Android: ajustes de la app Cámara → Etiquetas de ubicación desactivadas. Así se resuelve el problema de raíz para todas las fotos futuras.
2. Cosas del encuadre que identifican un lugar
- Números de portal, nombres de calles y la vista desde tu ventana.
- Matrículas, tanto la de tu coche como las de otros.
- Logos de colegios y clubes en uniformes, mochilas y botellas: la forma más habitual de que acabe siendo público el recorrido diario de un niño.
- Monumentos o rincones locales reconocibles al fondo de una foto de «nos acabamos de mudar».
- Cartas, paquetes y etiquetas de medicamentos sobre la mesa de la cocina.
3. Documentos, pantallas y llaves
Haz zoom en todo lo que sea papel o brille antes de publicar. Las cámaras de los móviles captan mucho más detalle del que sugiere la vista previa: tarjetas de embarque y sus códigos de barras, tarjetas bancarias, una nómina sobre el escritorio, una ventana del navegador con una dirección de correo, un código de verificación en dos pasos visible, la contraseña wifi en la pegatina del router. Con una foto de unas llaves basta para que alguien haga copias.
4. Reflejos y espejos
Ventanas, espejos, pantallas, gafas, hervidores y escaparates reflejan. Un selfi en el espejo puede mostrar el resto de la habitación, a la persona que hace la foto o un documento en la pared que queda detrás de la cámara. Revisa cada superficie brillante del encuadre con el zoom al máximo.
5. Otras personas
- Pregunta antes de publicar a adultos identificables, sobre todo compañeros de trabajo, clientes y gente en eventos.
- Los hijos de otras personas no son tuyos para publicarlos. Recórtalos.
- En chats de grupo y capturas: difumina nombres, fotos de perfil y números de teléfono, no solo el texto del mensaje.
- Difumina bien. No tapes una cara con una pegatina translúcida ni con un desenfoque suave que un poco de procesado deshace: recórtala o cúbrela con un bloque sólido.
Una nota para madres y padres
No hay una única respuesta correcta sobre publicar fotos de tus hijos, y este no es el lugar para decirte qué decidir. Si decides publicar, unos cuantos hábitos reducen la mayor parte del riesgo sin quitarle sentido a compartir.
- Sin uniformes, nombres de colegios, escudos de clubes ni equipaciones con el apellido en la espalda.
- Sin fotos que muestren el camino o el edificio al que van cada día.
- Nada en ropa interior o desnudos, incluidas las fotos de baño y de playa: es la categoría que más se copia y se reenvía.
- Publica después y no en directo, para que una foto no sea también una declaración de dónde están ahora mismo.
- Mantén una audiencia reducida para lo personal y recuerda que cualquiera de esa audiencia puede hacer una captura.
- Fíjate también en lo que publican otros adultos sobre ellos y pide que no lo hagan cuando prefieras que no.
Una nota para vendedores y arrendadores
Las fotos de un anuncio son públicas por definición y a menudo muestran el interior de tu casa. Fotografía contra una pared lisa o recorta ajustado al artículo, y retira todo lo que lleve tu nombre, tu dirección u objetos de valor en el encuadre. Los compradores no tienen motivo para ver tu pasillo, tu bici o el portátil sobre el sofá.
La rutina de noventa segundos
- Haz zoom al 100 por cien y recorre todo el encuadre, empezando por las esquinas.
- Revisa cada superficie reflectante.
- Lee cada pieza de texto que puedas ver.
- Recorta sin miedo: recortar es más rápido y más seguro que difuminar.
- Elimina los metadatos.
- Y ahora, publica.
Descubre exactamente qué llevan tus fotos.
Cómo funcionan los metadatos de las fotos